12 junio 2006

Grita gol conmigo en Alemania


Anfitrión por naturaleza, Pancho abrió las puertas de su casa para ver el debut de la selección en el mundial.
Pintan unas ricas pizzas. Una tiene cebolla. Mucha cebolla. No me gusta la cebolla, pero igual la como. La de roquefort está güena y la napolitana no la prové. Acompañadas por la bebida imperialista por excelencia la espera del debut de la selección en el mundial se hace más amena.
Discutimos sobre la lista de Pekerman, las publicidades mundialistas, el desembarco en Normandía y si en realidad los celulares vinieron a remplazar a los Tamagochi. Ya estamos todos y no me dejan mirar un partido de lacrosse que pasan por ESPN. Negros ignorantes, no saben disfrutar de un deporte de elite.
No es un buen día para dejar de fumar. No soy un fumador, así que no estoy interesado en dejar el pucho. Muchos de mis amigos fuman y se potencian cuando juega la selección. El número de atados crece cuando entre los titulares están Burdisso, Cambiasso, Riquelme y Saviola. A algunos no le gustan. A otros sí. Y fuman, siempre fuman. ¡Se cagan en las leyes, viejo!. Estamos en Rosario, cuna de la Bandera y del asilo hot, y se cagan en las leyes. A propósito del asilo, ¿no es loco que destituyan al responsable del área de la provincia y a la directora del lugar porque a ésta un stripper le refregó la chota por la jeta en medio del geriátrico y no porque los viejos se cagan de frío y hambre? Efecto Cromagnon. Tiene que pasar algo para que se den cuenta de que están haciendo cualquiera. Me indigno sólo y le entro a los manices.
"Divide y reinarás", le metieron en la cabeza a Heinze y el Gringo se pasó todo el partido tirando pelotazos a dividir. Acepto y festejo las repeticiones desde distintas cámaras de las jugadas de riesgo pero no le veo sentido al reiterado comentario de Bilardo pidiendo que el Pato salga jugando del fondo en vez de tirar pelotazos a dividir. "Divide y reinarás" dice el bielsista Heinze con los pantalones hasta el cuello.
Los goles de Ayala, Crespo (ver foto), Saviola y Maxi Rodríguez hicieron estallar las gargantas de todos nosotros, pero dos veces fueron al pedo porque las anotaciones no fueron convalidadas. El ingreso de Palacio en el complemento nos hizo ilusionar con ver gambetas y amagues, pero que en vez de botines se haya puesto los patines que usó Ayala en la propaganda de YPF no tuvo nada que ver.
Me aislo de los festejos (¿hubo?) y me interno a ver los análisis que hacen en la tele y más que reflexiones veo cholulaje burdo. Francella, Nicole Neumann, Ingrid Grudke, y otros están en Alemania. El mundial más menemista desde el de Estados Unidos. No quiero decir que Kirchner sea como Menem pero sí que produce efectos similares. Un menemismo progre.
Coincido con los que piensan que Messi es un crack pero discrepo con los que lo llaman genio. Para mi Messi es mongui y esa es la clave de su éxito. No tiene la más puta idea de lo que representa, entonces le tiran la pelota y encara como si jugara en el barrio. El día que se de cuenta de dónde esta parado se entregará indefectiblemente a las drogas, las partuzas, engordará y empezará a hablar de sí mismo en tercera persona.
Para el cierre me pregunto: ¿La FIFA no piensa hacer nada con lo imbéciles que aún después del tsunami siguen haciendo la ola? ¿No les parece una provocación? ¿O acaso no sancionarían a Italia si a Francesco Totti se le ocurriera festejar un gol haciendo el avioncito para luego estrellarse y derribar a Inzaghi y Del Peiro?

07 junio 2006

Pérdidas mundiales

Es el cuarto mundial que vivimos como grupo y la emoción me embriaga. Repasé los tres anteriores y descubrí cosas interesantes que quiero compartir. Por otro lado apoyo la moción del compañero Pancho Coloccini de ver los partidos en su casa. Ah...Lionel Scaloni es jugador exclusivo de Lanese oí Rumores Mundial y la foto con la responsable comercial del blog así lo certifica.

Con un esfuerzo supremo logro abrir el grifo de la ducha. La lluvia cae fina y su temperatura oscila caprichosamente. Cierro. Abro. Abro un poco más. Encuentro una calidez que me agrada pero en seguida se enfría y vuelvo a empezar. Sufro el frío, pero me dejo vencer. Trato de pasar el momento rápido y me escapo en mi mente. Pienso. Pienso y me maquino. Me maquino hasta despegarme de la humedad de un baño sin bidet y viajar al pasado. Fotografías que demuestran las alegrías del ayer y las miserias de hoy. La pantalla gigante en el teatro El Círculo refleja los rojos rizos al viento mojados por la cristalina agua. Meneo de cabeza. Derecha-izquierda-derecha. Repetidamente. Imágenes felices que contrastan con la helada jornada y la ducha imprevisible. Sigo pensando y maquinando. Se viene el mundial y viajo a mis recuerdos primarios... y no encuentro demasiado.

Alguna vez alguien me dijo que el exceso de drogas, alcohol, caramelos Fizz y masturbación puede generar algunos daños en la memoria. Debería tener recuerdos del mundial `86 pero no es así, y del `90 sólo retazos y pinceladas. Así caigo en Estados Unidos y se abre una ventana que muestra imágenes entrecortadas. Un montón de adolescentes uniformados saliendo del colegio yendo a ver la selección a la casa de Guido. Refugio nocturno posterior a Contrabando, lugar de asaltos en los que vi al anfitrión acosando a la Claudia y el recuerdo imborrable de las repisas de la habitación repleta de latitas que alguna vez derribé. Pienso que esa época estaba buena y considero la idea de ver el mundial en aquel lugar. Pero el tiempo quiso que el Cabezón se mude lejos (parece que no soportaba tenerlo al primo tan cerca) y otro mundial en calle Mitre se vuelve imposible.

Exprimo el champú y sacó las últimas gotas para lavar mi cabellera. Uso el VO5. Quiero tener el peinado de Chayanne. Todavía no lo logro. Pero insisto. Insisto en mi viaje mental y me veo gritando un gol a Croacia en la casa de Boli. Casa de varias plantas con salón de juegos en la parte superior. Reducto de varios asaltos y se me cae la imagen de un Mamo acorralado contra la pared por la dulce Monina, o algo así. Cuando mamá no cocina, llamamos a Monina, se me aparece el slogan al sentir el frío que larga la desnutrida heladera...Me colgué de otra rama, pero vuelvo. Vuelvo porque estamos a horas de comenzar el mundial y esto tiene que ser lo único que ocupe mi mente. Ese `98 estuvo bueno, tal vez podríamos ver el mundial en la casa de Boli. Pero ese caserón no es más de los Gallo y Boli está muy lejos.

Fino. El hilo de agua es cada vez más fino y todavía no logré enjabonar mi flácido cuerpo. “El jabón de tocador es un lujo de unos pocos”, me consuelo mientras me refriego con el jabón para la ropa “Perdiz”. La piel reseca se desprende y llora la miseria. Miseria que afrontaba el país en el 2002 luego de la debacle del diciembre anterior. Miseria que esperaba un paliativo con el éxito del equipo de Bielsa. Madrugadas en casa de Nico precozmente cortadas por un penal, un tiro libre y 2.965 centro fallidos. Alguien puteaba a Chassman y Pablito Barrera perdía la mirada debajo del sofá. La tristeza me gana. Por el resultado deportivo y por tener la certeza de que nunca volveré a mirar un mundial con Pablo. No, no falleció, pero se fue a la mierda y no vuelve ni en pedo, el muy puto. Puto el que lee, reza un original graffiti que me causa gracia y me río. Jajajajaj, qué risa, aaakiiiijjjjj, qué divertido.

Salgo de la ducha. Me cago de frío. La toalla mantiene la humedad del último baño. La escurro. Aún con los ojos vidriados y las mejillas saladas llego a la conclusión de que cada mundial trae consigo una pérdida. Las casas de Guido y Boli, a Boli, a Pablo. Pienso qué se va a comer Alemania. Sé que va a ser el último mundial de soltero de más de uno. Agu Vitta, la Cabra, el Dika, Guido. Será mi último mundial con pelo pese al VO5 y la ilusión de tener el peinado de Chayanne. Pero el tiempo dirá qué otra cosa se perderá después de este mundial. Al menos no perderemos la costumbre que tenemos cada cuatro años de volver a juntarnos por una pelota, aún siendo conscientes de que para Sudáfrica habrá algo que estará faltando.